¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico de Dislipidemia se realiza a través de un análisis de los niveles de Colesterol y Triglicéridos en la sangre, en condiciones de ayuno de 10 horas (recomendado). La recomendación para la repetición de los controles depende de los factores de riesgo cardiovascular o la presencia de alteraciones ya conocidas de los niveles de lípidos.